Hasta hace poco, la evolución de la iluminación del automóvil se centraba principalmente en conseguir una mayor eficiencia, durabilidad y potencia. Hoy, sin embargo, no solo importa cuánta luz emite un faro, sino también cómo la utiliza en las diferentes condiciones de conducción. Por ello, la tecnología de inteligencia artificial (IA) comienza a incorporarse también a los retrofits LED, abriendo el camino hacia una gestión más automatizada de los parámetros de iluminación.
De una mayor potencia lumínica a una iluminación inteligente
Durante años, el desarrollo de las fuentes de luz para automóviles se ha centrado principalmente en mejorar su eficiencia. Las sucesivas generaciones de bombillas y sistemas de iluminación han ofrecido una mayor durabilidad, un rendimiento superior y una calidad de luz cada vez mejor.
El desarrollo de la tecnología LED ha ampliado considerablemente las posibilidades de diseño de las fuentes de luz de los vehículos. El siguiente paso es la automatización: soluciones que no se limitan a un único nivel de parámetros preestablecido, sino que pueden reaccionar ante las condiciones del entorno.
“En el caso de la iluminación del automóvil, ya no se trata únicamente de conseguir la mayor cantidad de luz posible, sino de utilizarla de forma adecuada. Las condiciones durante la conducción pueden cambiar muy rápidamente: la carretera presenta unas características durante el día y otras por la noche, con lluvia o al circular por un tramo sin iluminación. Por eso, la posibilidad de ajustar automáticamente los parámetros de iluminación es una evolución natural de esta tecnología”, explica Bartłomiej Szternal, experto de M-TECH.
¿Qué puede cambiar realmente la IA?
La inteligencia artificial aplicada a la iluminación del automóvil no tiene por qué limitarse al control automático. Su potencial reside en analizar la información disponible y utilizarla para tomar decisiones sobre el funcionamiento del sistema.
En el modo IA, el sistema puede tener en cuenta factores como las condiciones de la carretera, el tiempo y la hora del día para seleccionar de forma adecuada la intensidad, la potencia y la temperatura de color de la luz. En lugar de un único ajuste, el usuario dispone así de una solución capaz de reaccionar dinámicamente ante los cambios en la situación de conducción.
Esto es importante porque una mayor cantidad de luz no siempre se traduce en una mejor visibilidad. También influyen factores como el color de la luz, su distribución y el contraste entre la carretera iluminada y su entorno.
Las soluciones inteligentes también llegan a los retrofits LED
Los sistemas de control avanzados no tienen por qué estar reservados exclusivamente a los sistemas de iluminación instalados de fábrica en vehículos nuevos. Una de las tendencias del mercado es trasladar cada vez más funciones avanzadas al segmento de los retrofits LED.
Un ejemplo es LSAI, el primer retrofit LED inteligente con tecnología de IA de M-TECH. El usuario puede gestionar los parámetros a través de una aplicación móvil específica o dejar que sea el propio sistema el que los seleccione. El control se realiza mediante Bluetooth y, una vez activado el modo IA, los ajustes se adaptan automáticamente en función de la situación analizada.
La IA no lo es todo
El control automático es solo uno de los elementos de la solución. También son fundamentales los componentes responsables de garantizar el rendimiento y la estabilidad del sistema.
LSAI incorpora un chip LED 3570 CSP de nueva generación, que ofrece una potencia de hasta 110 W y un flujo luminoso de hasta 11.450 lm en la versión H4. Un sistema de refrigeración activo se encarga de gestionar la temperatura, mientras que el sistema CAN Bus integrado permite la comunicación con la electrónica del vehículo.
“Una fuente de luz de alta potencia requiere una gestión adecuada de la temperatura. En la tecnología LED, la refrigeración influye directamente en la estabilidad del funcionamiento y en el mantenimiento de los parámetros. Por eso, el desarrollo de este tipo de productos no puede centrarse únicamente en aumentar la potencia. También hay que prestar atención a la electrónica de control, la refrigeración y los sistemas de protección”, explica el experto de M-TECH.
¿Será la iluminación cada vez más autónoma?
La IA está entrando cada vez con mayor claridad en diferentes áreas de la automoción. La iluminación es una de ellas y podría seguir una evolución similar a la de otros sistemas que, en lugar de requerir una intervención constante por parte del conductor, son cada vez más capaces de responder al entorno.
LSAI se sitúa en esta tendencia al combinar tecnología LED, control automático e inteligencia artificial en una única solución. El retrofit está disponible en versiones H4, H7, H11 y HIR2.