La llegada de profesionales internacionales a Barcelona también está modificando la forma en la que una parte de este público consume servicios vinculados al bienestar y al entrenamiento.
Privacidad, atención individual, flexibilidad horaria y la posibilidad de comunicarse en inglés forman parte de las demandas de un perfil que no siempre encaja con la oferta tradicional de los gimnasios. Ejemplo de ello es Roei’s Studio, un estudio de personal training privado y exclusivamente one-to-one ubicado en el Eixample de Barcelona, donde la mitad de sus clientes son residentes internacionales en Barcelona.
“Tenemos perfiles muy diferentes, pero muchos comparten algo, puesto que no se imaginan entrando solos en un gimnasio y empezando a entrenar por su cuenta”, explica Roei Trashchenskei, fundador de Roei’s Studio.
Profesionales de entre 30 y 40 años
El perfil internacional que acude a Roei’s Studio se concentra principalmente entre los 30 y los 40 años. Entre sus clientes hay empresarios, abogados, médicos y otros profesionales con jornadas laborales exigentes y poco tiempo disponible. Más allá de su nacionalidad, existe un patrón común. Buscan reducir fricciones y encajar el entrenamiento dentro de una agenda muy condicionada por el trabajo.
“Muchos de nuestros clientes no quieren llegar a un gimnasio y tener que decidir qué hacer, esperar una máquina o aprender por su cuenta: buscan llegar, entrenar durante una hora y continuar con su día”, señala Trashchenskei. Roei’s Studio realiza actualmente alrededor de 300 sesiones individuales al mes, siempre en formato one-to-one y sin clases colectivas.
Privacidad frente al gimnasio convencional
Otro de los factores que gana peso es la privacidad. Parte de estos usuarios prefiere entrenar sin compartir espacio con grupos numerosos y sin sentirse observada.
“Hay perfiles que probablemente nunca entrarían solos en un gimnasio convencional. Prefieren aprender sin prisa, entender la técnica y entrenar sin tener la sensación de que alguien les está mirando o juzgando”, explica el fundador. Este comportamiento también aparece entre clientes locales, aunque el peso del público extranjero ha hecho que Roei’s Studio funcione de forma natural en castellano e inglés.
Del gimnasio como espacio al entrenamiento como servicio
El caso de Roei’s Studio refleja también una forma distinta de entender el fitness. Para este perfil, el valor no se encuentra únicamente en acceder a unas instalaciones o utilizar determinadas máquinas, sino en disponer de un servicio que organiza por completo la experiencia de entrenamiento.
Los clientes pueden entrenar entre una y tres veces por semana y una parte significativa opta por tres sesiones semanales, lo que supone una cuota de 515 euros al mes. Algunos acumulan además cinco o seis años entrenando con Roei’s Studio.
Entre los usuarios internacionales hay residentes procedentes de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Israel, Kazajistán o República Checa, una diversidad que ha convertido el inglés en una lengua habitual en el día a día del proyecto.
“Hoy podemos tener en un mismo día clientes españoles, estadounidenses, británicos o italianos. Para nosotros ya forma parte de la normalidad de trabajar en Barcelona”, señala Trashchenskei.
Un nuevo centro boutique en 2027
Roei’s Studio nació en 2018 con entrenamientos en domicilios particulares y abrió su primer espacio en Barcelona un año después, pocos meses antes de la pandemia. El proyecto ya había apostado desde sus inicios por un modelo de entrenamiento exclusivamente individual, una característica que posteriormente ganó relevancia con las restricciones derivadas de la Covid-19.
Desde entonces ha ido ampliando progresivamente sus instalaciones hasta disponer actualmente de tres espacios independientes y trabajar con un número muy limitado de clientes.
Actualmente cuenta con alrededor de 55 clientes, aunque prevé ampliar su capacidad hasta acercarse al centenar mediante la extensión de horarios y la incorporación de nuevos entrenadores.
De cara a 2027, Roei’s Studio prepara la apertura de un nuevo centro boutique en Barcelona, con el objetivo de trasladar este modelo de entrenamiento individual, privado y orientado a un público local e internacional a una nueva ubicación de la ciudad.