El consultor SEO Manu Fraga ha publicado un estudio que analiza a quién recomiendan las inteligencias artificiales cuando un usuario les pide un negocio en A Coruña. Durante septiembre de 2026 planteó la misma pregunta («¿Qué [tipo de negocio] me recomiendas en A Coruña? Dame nombres concretos de negocios») a ChatGPT, Gemini y Perplexity, con búsqueda web activada, para diez sectores: dentista, fisioterapeuta, abogado, asesoría o gestoría, restaurante, peluquería, clínica veterinaria, taller mecánico, inmobiliaria y clínica estética. Cada pregunta se hizo dos veces, lo que suma 60 respuestas.
El resultado más llamativo es la falta de coincidencia entre herramientas. En las 60 respuestas aparecen 222 negocios distintos, pero solo 8 los nombran las tres inteligencias artificiales; 178, el 80 %, los menciona una sola. En cinco de los diez sectores no hay ni un solo negocio en el que estén de acuerdo las tres. Los restaurantes son la excepción: ahí hay guías, prensa y listas que todas las herramientas leen.
El estudio también mide la estabilidad de las respuestas. Al repetir la misma pregunta, ChatGPT solo mantuvo de media el 17 % de los negocios, frente al 60 % de Gemini y el 64 % de Perplexity. En el caso de los abogados, ChatGPT se negó la primera vez a dar nombres y la segunda ofreció seis.
Las fuentes que utiliza cada herramienta también son distintas. Gemini citó la web del propio negocio en 19 de sus 20 respuestas, mientras que ChatGPT lo hizo en 4 de 20 y se apoyó sobre todo en directorios con reseñas, guías y Google Maps. Perplexity combinó directorios y webs propias.
«Una pregunta suelta no demuestra nada. Hay que preguntar varias veces y medir», explica Manu Fraga, que trabaja el posicionamiento en buscadores y en inteligencia artificial (GEO) para negocios y empresas. Según las fuentes que citan las inteligencias artificiales, los nombres recomendados salen de cuatro tipos de sitio: una web propia que explica con claridad qué hace el negocio y dónde, fichas completas en los directorios de su sector, buenas reseñas en Google y menciones de terceros como prensa local o guías.
El propio estudio advierte de sus límites: las preguntas se hicieron por API, sin historial ni ubicación del usuario, y las variantes de un mismo nombre se agruparon como un solo negocio.
Es una foto de un momento, no un ranking.